
FAUNA Y FLORA S.O.S.
PRINCIPALES ENFERMEDADES INFECCIOSAS CAUSANTES DE MUERTES EN LO PERROS
Hongos - Viriosis - Parvovirosis - Moquillo - Hepatitis, laringotraqueitis y gastroenteritis
Rabia - Bacterias - Leptospirosis - Tos de las perreras - Parásitos - Leishmania - Filarias
Que debemos saber... - Cronograma
La manera mas eficaz de curar a nuestro amigo es EVITANDO QUE SE ENFERME, subrayo esta característica porque muchas veces se tiende a descuidar la vacunación y la alimentación, abriéndole así las puertas a todas esas enfermedades que pueden llevar a despedirnos de nuestro amigo para siempre.
ón, se presentan las enfermedades más comunes que podrían presentar nuestros queridos compañeros, hablaremos pues, de hongos, viriosis y bacterias (parvo, moquillo, rabia, Hepatitis, laringotraqueitis, gastroenteritis, leptospirosis y tos de las perreras), parasitosis (ectoparásitos: ácaros y pulgas endoparásitos: intestinales, gusanos redondos, pulmonares, y del aparato circulatorio, altamente peligrosos en la actualidad como la leishmania o filarias).
Los hongos aparecen en el animal cuando éste se encuentra con las defensas bajas que permite el desarrollo del parásito, y el cual siempre está presente ya sea en el suelo o en otro animal sano pero que es portador sin que manifieste la enfermedad, o sea que un cachorro siempre corre el riesgo de contagiarse "hongos" y luego contagiarlo a los niños, por consiguiente hay que tratar que el cachorro tenga las defensas inmunológicas altas y desarrolladas lo más posible de acuerdo a su edad para que sea resistente a la dermatomicosis y eso se logra llevando un plan sanitario adecuado, como por ejemplo las vacunas al día, bien desparasitado y bien alimentado, evitando de esta manera, la manifestación de esta enfermedad y otras patologías asociadas a las bajas defensas inmunológicas.
La dermatomicosis, más comúnmente conocida como "tiña" (del latín tinea, polilla o gusano ya que originalmente se pensó que estaban causadas por gusanos o por piojos).
Es una enfermedad de tipo parasitaria producida precisamente por varios tipos de hongos que afectan la piel de perros, gato, otros animales y también al hombre (que también es un animal mamífero... aunque no suene muy bien!).
Las infecciones por hongos están causadas por levaduras o mohos microscópicos que viven en la piel, el pelo, o las uñas.
* Microsporum canis (responsable de la mayoría de las micosis en gatos y del 80% de los perros.)
* Microsporum gypseum (en muy pocos casos)
* Trichophyton mentagrophytes ( 15% de los casos)
* Candida albicans (Ver informe)
* Malassezia pachydermatis (Ver informe)
Como toda enfermedad se requieren dos condiciones para manifestarse:
1) La predisposición individual (en general, factores genéticos que se transmiten de generación en generación, las defensas inmunológicas y factores ambientales, que se relaciona con el hábitat de los hongos)
2) El contacto con el agente infeccioso que produce la enfermedad.
Afecta con mayor frecuencia a animales jóvenes debido a que tienen menor inmunidad, o a una falta de exposición previa. Se presenta con más frecuencia en climas cálidos y húmedos.
Lo mismo sucede con los niños, por consiguiente los jóvenes menores de 15 años y los adultos con las defensas inmunitarias bajas son propensos a contagiarse hongos del perro o del gato, por esta razón hay que evitar el contacto directo del animal enfermo con los niños hasta que se cure.
La lesión característica y mas frecuente en el perro y en el gato de una micosis por tiña es una zona de la piel en forma de medallón, donde se ha caído el pelo, en general en la región de la cabeza y extremidades y que no pica!!. Raramente encontramos costras salvo que tengamos una infección bacteriana secundario, cuya lesión le llamamos querion .
En ocasiones, estos parásitos acompañan a otras enfermedades de la piel que se tratarán con la medicación específica si llegaran a manifestarse.
Un pequeño número de hongos son capaces de causar enfermedades en el hombre, más en niños por la bajas defensas, en general, en el hombre causa una lesión roja redonda con centro claro que pica mucho!!!.
Diagnóstico:
Es muy importante llagar al diagnóstico pues la identificación causal de la especie es determinante para elegir una terapia correcta. Debido al desarrollo de nuevos medicamentos es de suma importancia poder distinguir las diversas especies.
El Médico Veterinario puede utilizar:
* Lámpara de Wood: Es una lámpara que posee una luz especial que resalta la fluorescencia que emiten algunas especies, que facilita la identificación, pero ojo! a no confiarse!! pues solo el 50% de las contaminaciones con M. canis dan positivo y también algunos polen emiten fluorescencia (que lio!!)
* Examen microscópico: Observación con el microscopios las formas de reproducción y diseminación de los hongos como las esporas, conidios o al mismo hongo: hifas
* Cultivo: es el diagnóstico de elección (más costoso y demora bastante tiempo, mínimo una semana).
Tratamiento:
El tratamiento de un cachorro, si la lesiones son pocas y pequeñas, es local con tópicos (cremas o soluciones específicas) y baños.
Si las lesiones son extensas el tratamiento se basa en antimicóticos como la griseofulvina (es la droga de elección) u otros como el Ketokonazol, fluconazol, etc.
La dosis diaria se divide en dos tomas. El tratamiento tentativo se hace no menos de 4 semanas hasta 8 semanas. También se pueden utilizar Shampúes con iodopovidona o clorhexidina o Solución de tiabendazol al 13%.
En general los antimicóticos tienen varios efectos secundarios indeseables muchos son hepatotóxicos o pueden dar anorexia, vómitos y diarrea, por éstas razones es fundamental que los medicamentos indicados sean recetados por su Médico Veterinario.
VIRIOSIS
Las diferencias básicas de los virus respecto al resto de los agentes estriban en:
- que son las partículas infecciosas más pequeñas.
- que son agentes intracelulares obligados, es decir, necesitan introducirse en una célula para su reproducción, produciendo con ello la destrucción de la misma.
- que los antibióticos no son eficaces contra ellos.
Las principales enfermedades víricas caninas son: parvovirosis, moquillo, hepatitis infecciosa, laringotraqueitis infecciosa, gastroenteritis por coronavirus, y rabia.
¿Qué es la parvovirosis canina?
Es una enfermedad muy contagiosa producida por un virus pequeño (en latín: parvo) que ataca tanto a los perros domésticos como a sus parientes de vida silvestre. Si bien afecta a los canes de todas las edades es particularmente peligrosa para los cachorros mayores de seis semanas y menores de 6 meses. El daño que provoca este virus se localiza principalmente a nivel intestinal, donde produce inflamación (enteritis) y, en los cachorros, también puede lesionar al músculo cardíaco.
Los primeros casos de esta enfermedad fueron diagnosticados en Europa en 1975 y tres años más tarde comenzó a detectarse en perros de nuestro continente. En la actualidad es de distribución mundial siendo una de las enfermedades infecciosas más comunes de los perros.
Aunque el origen de este virus no está del todo establecido, los expertos creen que pudo haber sido a causa de una modificación genética o mutación producida en forma natural en el código genético o ADN del virus que provoca una enfermedad de los gatos llamada Panleucopenia felina. A pesar de este supuesto origen, el parvovirus no se contagia a los gatos. Tampoco afecta a las personas.
¿Cómo se contagian los perros?
El parvovirus canino es un microorganismo altamente infeccioso y muy resistente frente a condiciones ambientales rigurosas por lo que puede sobrevivir fuera del animal por varios meses. La principal forma de contagio se produce a partir del contacto directo o indirecto de un perro sano con la materia fecal de otro enfermo. Basta una pequeña cantidad de estos residuos conteniendo el virus para que actúe como un foco de infección para muchos otros perros. Esta situación se produce con bastante frecuencia en paseos públicos u otros sitios donde se concentran en un mismo lugar muchas mascotas, aumentando el riesgo de contacto con los desechos de otros animales.
Las personas pueden contribuir a la diseminación de la enfermedad transportando restos de materia fecal con el virus adherido a la suela de sus zapatos. Otras formas en que este microorganismo puede trasladarse de un lugar a otro es permaneciendo en contacto con los pelos o patas de los perros, en jaulas contaminadas u otros objetos.
Los perros infectados eliminan este virus al ambiente por más de tres semanas luego de haber tenido contacto con él y antes de presentar signos clínicos de la enfermedad. En caso de recuperarse, los animales pueden actuar como transportadores del virus diseminándolo periódicamente.
¿El parvovirus puede afectar a cualquier perro?
Todo perro que no esté debidamente vacunado puede contraer el parvovirus. Como sucede con muchas otras enfermedades, los cachorros y los animales de mayor edad son más susceptibles al contagio. Los machos sin castrar tienen mayor predisposición que las hembras enteras a desarrollar la forma intestinal de esta enfermedad. Esto se debe, probablemente, a una cuestión asociada con el comportamiento ya que los machos tienen mayor tendencia a merodear por distintos lugares aumentando así los riesgos de exposición. De acuerdo con distintas fuentes, existen ciertas razas caninas que presentan un mayor riesgo a padecer esta virosis como son el Rottweiller, Doberman Pinscher, Pit Bull Terrier y Pastor Alemán. Por el contrario, los Caniche Toy y los Cocker Spaniels parecen ser más resistentes a esta enfermedad.
¿Qué sintomas produce la parvovirosis?
Los perros infectados con este virus muestran señales propias de una gastroenteritis: falta de apetito, decaimiento, pérdida de peso, fiebre, diarrea (con fuerte olor y a veces hasta con sangre) y vómitos. En casos severos, este cuadro lleva a los animales a la deshidratación y a la muerte en 48 a 72 horas. Según las estadísticas, 1 de cada 3 perros con parvovirus muere a causa de esta enfermedad.
No obstante estos síntomas, hay que tener en cuenta que en algunos casos la parvovirosis se presenta sin ningún tipo de manifestación clínica en el perro. Esta situación se da especialmente en los animales ancianos o en cachorros que se exponen a bajas concentraciones del virus.
Es frecuente que la lesión que produce el virus en el intestino del animal enfermo actúe como puerta de entrada para la contaminación con bacterias que, si bien forman parte de la flora intestinal normal, al estar dañado el epitelio que recubre este órgano ingresan a la circulación sanguínea y provocan una infección bacteriana generalizada. Otros virus y/o parásitos también pueden actuar como oportunistas frente al daño del intestino complicando el cuadro inicial de la gastroenteritis.
En cachorros recién nacidos el virus puede provocar lesiones inflamatorias en el corazón (miocarditis) que se manifiestan clínicamente con alteraciones del funcionamiento circulatorio que derivan en complicaciones respiratorias por presencia de líquido en el pulmón.
¿Cómo se diagnostica la parvovirosis?
Si bien en la práctica veterinaria cotidiana el cuadro de signos clínicos que presentan los perros con moquillo es, con frecuencia, suficiente para arribar a su diagnóstico, la confirmación de la enfermedad se realiza sólo mediante pruebas específicas de laboratorio.
¿La parvovirosis tiene tratamiento?
No existe un tratamiento específico contra este virus sino que se debe actuar médicamente sobre los síntomas que produce. En tal sentido hay que cortar los vómitos y la diarrea y reponer en forma inmediata los líquidos y sales perdidas por el animal enfermo. Es vital la consulta urgente a un veterinario ante la aparición de las primeras señales mencionadas anteriormente. En casos severos de daño intestinal es necesaria la terapia antibiótica para combatir la contaminación bacteriana secundaria.
Una vez controlado el vómito, el tratamiento farmacológico puede complementarse suministrando al perro una dieta blanda que le ayude a recuperar los nutrientes perdidos y a recomponer la integridad del epitelio dañado que recubre su intestino. Esta alimentación consiste en pequeñas raciones de, por ejemplo, queso cottage y arroz o preparaciones comerciales especialmente formuladas para trastornos intestinales. En caso de tolerar estos alimentos se debe continuar con ellos por 1 o 2 semanas antes de comenzar a reintroducir gradualmente al perro a su dieta habitual.
La mayoría de los animales que, luego de implementarse estas medidas, sobreviven a los primeros 2 o 3 días de comenzado los síntomas, logran superar la enfermedad y curarse.
¿Cómo puede controlarse el parvovirus?
Las dos herramientas más importantes en el control de esta enfermedad son la vacunación de los perros y la higiene ambiental del hogar o criadero. El virus puede sobrevivir hasta cinco meses o más fuera del animal y es resistente a la acción de la mayoría de los desinfectantes utilizados de rutina para el saneamiento del ambiente. La lavandina usada en una proporción de 1 parte por cada 30 de agua es la forma más eficaz de eliminar al virus de las superficies u objetos donde pudiera estar adherido. En caso de riesgo de contagio se recomienda utilizar esta solución para la limpieza tanto del calzado, ropa y manos como para los recipientes que utiliza el perro para el agua y su comida.
Hasta que el cachorro no adquiera una protección inmune suficiente hay que evitar que entre en contacto con la materia fecal de otros animales (paseos públicos, etc.). En el caso de criaderos de perros se debe tomar la precaución de alojar en forma separada a los cachorros de aquellos ejemplares adultos que salen del establecimiento para participar en exposiciones o competencias caninas.
¿Cómo se previene esta enfermedad?
La vacunación de todos los perros a partir de las 6 semanas de edad, repitiéndola cada 3 semanas hasta las 12 semanas de vida, y luego con un refuerzo anual, es sin dudas la forma más segura de mantener a estas mascotas a salvo de la parvovirosis canina.
¿Que tipos de vacunas contra parvovirus existen?
En la actualidad se encuentran disponibles diferentes tipos de vacunas contra parvovirus: a virus vivo atenuado y las llamadas a virus vivo potenciadas.
En líneas generales las vacunas a virus vivo potenciadas son más eficaces en cuanto a la generación de inmunidad, protegen mejor a los cachorros (acortan la duración del periodo de mayor riesgo de estos animales o “ventana de vulnerabilidad”). Han demostrado que otorgan una protección más duradera, respecto de las vacunas a virus vivo atenuado, y que normalmente todos los cachorros atraviesan una etapa crítica de mayor exposición frente a los agentes infecciosos. Este periodo se ubica, aproximadamente, entre las 6 y las 12 semanas de vida. Antes de entonces los cachorros están protegidos por los anticuerpos de la madre que adquirieron en forma pasiva al mamar el calostro. La eficacia de este “escudo materno” comienza a disminuir paulatinamente y, al cabo de las 6 semanas de vida, ya no es lo suficientemente seguro como para proteger en forma completa a los pequeños de la agresión de los agentes infecciosos. No obstante, el mayor problema es que estos anticuerpos maternos que aún permanecen en los cachorros, pero sin protegerlos adecuadamente, neutralizan la acción de las vacunas, dejándolos vulnerables hasta las 12 semanas de vida cuando sí responden satisfactoriamente a la terapia vacunal. Las vacunas potenciadas ayudan a “cerrar” esta ventana de vulnerabilidad de los cachorros ya que sobrepasan el bloqueo de los anticuerpos maternos proporcionando una protección completa, segura y precoz.
MOQUILLO
Aunque eclipsado por el parvovirus en lo referente a mortalidad aguda, el moquillo permanece como una enfermedad de mayor importancia.
Esta enfermedad, es para el perro, lo que la suma de los virus de neumonía, impétigo, influenza, disenteria, poliomelitis y encefalitis es para el hombre.
En algunas circunstancias, donde el programa vacunal no es constante, todavía puede ser la amenaza más importante de los cachorros.
A diferencia del parvovirus, el virus del moquillo es poco resistente fuera de las células y esto lleva a que la transmisión de la enfermedad sea de perro a perro.
El moquillo no es generalmente una enfermedad vista en los cachorros de las perreras, a menos que los locales estén infectados con el virus y se produzcan casos clínicos continuamente. El gran riesgo es cuando el cachorro deja la perrera y contrae la enfermedad después del destete, cuando los cachorros son más susceptibles, entre ocho y doce semanas de edad.
La mayoría de los perros se contagian, probablemente, por inhalación de virus, ya que la ingestión como vía de contagio es difícil, debido a que el virus no resiste el ph ácido del estómago e intestino delgado.
Una vez inhalado, el virus pasa rápidamente a la sangre y, posteriormente, comienza a aparecer en las estructuras epiteliales de todo el cuerpo e incluso puede localizarse en el cerebro a los ocho-diez días del contagio. El grado de participación epitelial y nervioso varía de un animal a otro. En algunos casos es mínimo, mientras que en otros se registran graves afecciones respiratorias, gastroenteritis, conjuntivitis, hiperqueratosis, y encefalitis. Algunos perros muestran particularmente afectado un sistema, como el tracto respiratorio, con escasos signos de actividad en otros puntos. Así, el cuadro clínico de esta enfermedad aparece con una amplia variación de formas de un animal a otro. La variación obedece probablemente a las localizaciones elegidas por el virus, a la etapa de la enfermedad en la que el animal es examinado y la sensibilidad propia de cada perro en particular.
Los síntomas producidos por la enfermedad son muy variables y se podrían clasificar en tres grupos principales:
- Aquéllos perros que muestran signos mínimos, los cuales no pueden atribuirse con certeza al moquillo. Puede haber fiebre baja y los cachorros pueden recuperarse sin exhibir signos generalizados de la infección.
- Infección generalizada. Debido a la capacidad del virus para multiplicarse en una gran variedad de células de un gran número de órganos, pueden aparecer muy distintos síntomas clínicos. Los primeros signos son corrientemente flujo nasal y conjuntival, tos intermitente y vómitos; a medida que avanza el proceso es frecuente la presencia de diarrea cuyas heces pueden contener pequeñas estrías de sangre. En esta etapa es frecuente una respuesta febril. En los casos progresivos el flujo nasal se torna purulento que puede acompañarse con accesos de tos que se presentas con más facilidad al excitarse o hacer ejercicio. Algunos perros sufren neumonía, por lo general asociada a infecciones bacterianas secundarias.
- Cuadro nervioso: una de las peculiaridades del moquillo es la producción de signos nerviosos que generalmente aparecen a partir de generalizados. a clase e intensidad de los signos nerviosos varían de un animal a otro dependiendo en cierta medida de la región del encéfalo y médula espinal afectada.
Para finalizar, diremos que al igual que en todas las infecciones víricas no existe ninguna terapéutica ni tratamiento específico sino sintomático. Los antibióticos ayudan a controlar las infecciones secundarias, pero carecen de acción sobre el virus propiamente dicho.
Por ser el moquillo enfermedad, generalmente, de animales jóvenes, es de importancia vital, realizar la vacunación lo antes posible de la vida del perro.
HEPATITIS, LARINGOTRAQUEITIS Y GASTROENTERITIS
La hepatitis, laringotraqueitis, y gastroenteritis producidas por virus, tienen una menos importancia respecto a las anteriores por causar un número menor de muertes en los animales.
El tratamiento de todas ellas está, como en las anteriores, limitado a evitar los efectos de los síntomas producidos por los virus. Por tanto, la mejor forma de proteger de estas enfermedades es proporcionar a los cachorros un plan vacunal adecuado.
Frecuentemente, el perro presenta los dos tipos de manifestaciones En la forma furiosa, además de la agresividad inesperada, el perro se muestra inquieto, casi no descansa.- Atacado por alucinaciones visuales, muerde moscas imaginadas.- Su ladrido se vuelve ronco, y va acumulando gradualmente una baba en las comisuras de la boca. Como sufre una alteración en el gusto, trata de comer cosas absurdas, como piedras, maderas, papel, tierra, y camina al azar, atacando y mordiendo a hombres y animales.- A medida que la enfermedad progresa, el furor aumenta. En este estado, el perro parece ignorar el dolor causado por una herida o quemadura y es capaz de atacar a animales mucho más fuertes que él. Después de uno de estos ataques, la enfermedad puede matarlo, pero si esto no ocurre, es atacado progresivamente por la parálisis y convulsiones, que culminan con la muerte entre el cuarto y el séptimo día; raramente puede llegar al décimo día. En la rabia tipo mudo o paralítica, el perro al principio parece estar muy triste, aunque se muestre agitado y camine sin parar de un lado a otros. Dos o tres días después comienza a manifestar parálisis en el maxilar inferior, manteniendo constantemente abierta la boca.- Luego despide baba por las comisuras de la boca y no ladra (de ahí el nombre de rabia muda). La parálisis progresa y el perro comienza a tener dificultades para moverse, sobreviniendo la muerte entre 5 y 8 días de la iniciación de los síntomas. El gato rabioso, por su parte, generalmente busca reposo y oscuridad.- Se oculta en un escondrijo, y a veces, sólo es sacado de allí muerto. Cuando es provocado, puede atacar- La muerte sobreviene una semana después de los primeros síntomas.
La rabia en el hombre
El hombre recibe el virus de la rabia a través del contado con la saliva del animal enfermo. Esto quiere decir, que para ser inoculado, no necesita necesariamente ser mordido: basta que un tajo, herida, rasguño profundo o quemadura en su piel entren en contacto con la saliva del animal rabioso. Pero no importa cuál se la forma de penetración: el virus se dirige siempre al sistema nervioso central. El tiempo de inoculación varia con la naturaleza del virus, el lugar de inoculación y la cantidad inoculada.- Si el punto de contacto ha sido la cabeza, el cuello o los miembros superiores, el período de incubación será más breve, porque el virus alcanzará la región predilecta con mayor rapidez (llega al sistema nervioso central principalmente a través de los troncos nerviosos, propagándose a lo largo de los nervios sensoriales). Las células que lo acogen son destruidas. A partir de ahí el virus emigra hacia los tejidos, pero sobre todo hacia las glándulas salivales, de donde es excretado juntamente con la saliva. El periodo de incubación es muy variable.Si el mordisco del animal rabioso fue efectuado a través de la ropa de la víctima, solamente una pequeña cantidad de saliva contaminada llegará hasta la herida, y esta puede retardar el proceso de la afección. Pero, tanto en el hombre como en los animales, cuando los síntomas del mal se manifiestan, ya no hay cura posible: la muerte es inevitables. Así, todo el tratamiento debe ser hecho durante la incubación, cuando el paciente aún no presenta síntomas y no manifiesta quejas. En el hombre, el primer síntoma es fiebre poca intensa (380C) acompañada de dolor de cabeza y depresión nerviosa.- Enseguida, la temperatura se eleva, llegando a los 40 / 42 grados. Luego, la víctima comienza a mostrarse inquieta y agitada, sufre espasmos dolorosos en la laringe y comienza a respirar y a tragar con dificultad. Los espasmos se extiendes después a los músculos del tronco y de las extremidades, en forma intermitente y acompañados por temblores generalizados, taquicardia y detención de la respiración. Cualquier tipo de excitación puede provocarlos (luminosa, sonora, aérea, etc.). El hombre, a la inversa del perro, se torna hidrófobo (sufre espasmos violentos cuando ve o trata de beber agua). Frecuentemente experimenta ataques de terror y de depresión nerviosa, presentando tendencia a la vociferación, los alaridos y la agresividad, con accesos de furia, alucinaciones visuales y auditivas, babas y delirio. Ese período de extrema excitación dura cerca de tres días, y enseguida le sigue la etapa de parálisis, más rápida y menos común en los hombres que en los animales. Es entonces cuando se observa parálisis fláccida del rostro, de la lengua, de los músculos de la deglución, de los oculares, y de las extremidades de los miembros. Más tarde, la perturbación puede extenderse a todo el cuerno. A veces, la enfermedad puede manifestar una evolución diferente: surge como parálisis progresiva de las extremidades y luego se generaliza. Pero sea cual fuere el tipo. la rabia siempre presenta una evolución inexorablemente fatal para el paciente.
Período de Incubación
Por lo general es de 2 a 8 semanas y a veces puede ser de solo 5 días o durar un año o más. Depende de la magnitud de la heridad, el sitio de la laceración en relación con la cantidad de nervios y la distancia del cerebro, la cantidad de virus introducidos, la protección conferidad por la ropa y otros factores.
Período de Transmisibilidad
En los perros y gatos de 3 a 10 días antes de que comiencen los signos clínicos y durante todo el curso de la enfermedad.
Susceptibilidad y resistencia
Todos los mamíferos de sangre caliente son susceptibles. No se sabe que exista inmunidad natural en el hombre.
Datos epidemiológicos actuales
El mayor riesgo de contraer rabia se encuentra en África, Asia y Latinoamérica, ya sea por animales salvajes (zorros, gatos, mangostas, murciélagos, monos, chacales, lobos, etc.), o con mayor frecuencia por perros vagabundos. El continente asiático tiene la mayor cantidad de casos de rabia en seres humanos, ya que representa más del 95% de todos los casos mundiales, y unas 35.000 muertes por año. En 1983, la OMS informó que la rabia causaba 50.000 muertes anuales en países donde la enfermedad es endémica, en particular Asia y el subcontinente indio. Si bien afecta a todas las edades, la rabia se observa con mayor frecuencia en niños menores de 15 años, con unos 40 casos producidos en niños de entre 5 y 14 años de edad. El último caso de rabia humana contraída en Francia se informó en 1924. Sin embargo, entre 1970 y 1996, se registraron 17 casos de rabia en Francia provocados por contaminación en el extranjero (en el sub-Sahara africano, África del Norte, Madagascar y México). En Francia, la rabia es una enfermedad importada. Estrategias de inmunizaciónRecomendada anteriormente sólo a individuos que tuvieran un riesgo profesional (médicos veterinarios, personal de laboratorios especializados, matarifes, taxidermistas, y guardabosques), la vacunación antirrábica se recomienda actualmente a los viajeros, incluyendo niños mayores de 12 meses, que estén planificando un viaje prolongado a una zona endémica. Además, la vacuna antirrábica se administra a las personas que hayan estado en contacto con un animal que pueda tener rabia. Esta vacuna, que requiere cinco inyecciones, es el equivalente al "tratamiento posterior a la exposición". Según la gravedad de la mordedura, en ocasiones se la combina con una dosis de inmunoglobulinas rábicas. Hasta la fecha, representa el único tratamiento efectivo para la rabia. La vacuna neutraliza el virus antes de que pueda alcanzar el cerebro; una vez que el virus infectó el cerebro, el resultado de la enfermedad es siempre fatal. El objetivo de esta inmunización es derrotar con rapidez al virus durante el período de incubación de la enfermedad.
Vacunas disponibles
Actualmente, las vacunas se preparan en base a cultivos celulares. Existen varios tipos de vacuna disponibles, que varían de país en país. Se utilizan varios substratos, incluyendo células diploides humanas (HDCV, vacuna de células diploides humanas), un linaje de células de riñón de mono (Vero), células de embrión de pollo, o células fetales de mono rhesus.
Historia de la vacunación
En 1804, Zinke en Alemania condujo la primera transmisión experimental de rabia por inoculación con saliva. En 1879, en Lyon, Victor Galtier transmitió con éxito la rabia de perro a conejo y de conejo a perro. En 1881, Roux, Chamberland y Thuillier, miembros del equipo de Louis Pasteur, demostraron que el sistema nervioso central es el sitio primario de reproducción del virus de la rabia. Estos investigadores transmitieron la rabia mediante la inoculación submeníngea de conejos. Roux notó que la virulencia del virus en fragmentos de la médula espinal infectada por el virus declinaba con rapidez una vez disecada, y desaparecía por completo luego de un período de 15 días. Pasteur logró proteger a 50 perros que habían recibido una inyección del virus virulento luego de serles administrada una inmunización de protocolo en base a inyecciones subcutáneas repetidas de suspensiones de médula espinal. La inyección inicial contenía extractos desecados no virulentos, y era seguida por inyecciones de fragmentos desecados en períodos más cortos. Pasteur administró la vacuna por primera vez el 6 de julio de 1885 al joven Joseph Meister, que había sido mordido 14 veces por un perro unas 60 horas antes. La vacuna, administrada por vía subcutánea, consistía de extractos de médula espinal de conejos conservada en un frasco abierto durante 15 días. Se aplicaron otras 12 inoculaciones en los 10 días siguientes con extractos de virulencia progresivamente mayor. Un total de 2.500 víctimas de mordeduras recibieron la vacuna en los 15 meses siguientes
BACTERIAS
Las enfermedades producidas por bacterias, son muy numerosas y afectan prácticamente a la totalidad de órganos y aparatos del perro. Pueden actuar bien en solitario o varias al mismo tiempo y según su localización y presentación se realizará el tratamiento antibiótico más adecuado.
De estas enfermedades destacamos aquí dos: la leptospirosis, por ser zoonosis transmisible al hombre y la tos de las perreras por ser una enfermedad frecuente en perreras, guarderías y, en general, en establecimientos de tipo abierto en los que existe un movimiento constante de animales que entran y salen.
La traqueobronquitis infecciosa (tos en los perros) es una enfermedad de los perros que involucra el sistema respiratorio del paciente. Que se conoce como "tos de las perreras". Dentro de los agentes etiológicos involucrados encontramos entre otros a la Bordetella bronchiseptica, Adenovirus tipo 2, Parainfluenza, moquillo, Mycobacterias y factores ambientales.
TBI es una enfermedad altamente contagiosa que puede afectar a perros de diferentes edades dando origen a episodios de tos en los perros asociados a una dificultad respiratoria acentuada. En términos generales, cuando estos agentes actúan separados, la sinología es leve y de rápida recuperación. En los perros afectados disminuye el apetito y pierden peso. Los pacientes más susceptibles a "la tos de las perreras" son neonatos inmunosuprimidos, principalmente posteriores al destete. Los adultos normalmente afectados son aquellos pacientes débiles convalecientes de alguna enfermedad, o inmunosuprimidos por tratamientos prolongados con esteroides u otros medicamentos; pacientes sometidos a estados de tensión intensa o transportación.
Tos de las perreras ( Kennel cough ) - Bordetella bronchiseptica:
Esta bacteria se consideró por mucho, tiempo, como un agente oportunista del tracto respiratorio superior no así después de infecciones experimentales en animales susceptibles donde se comprobó la infección primaria por este agente.La Bordetella bronchiseptica se adhiere a la superficie ciliar del epitelio respiratorio. Esto ocasiona parálisis ciliar 3 horas después del contagio. Además la bacteria produce exotoxinas que inhiben la capacidad fagocitaria de los macrófagos, interfiriendo con la respuesta inmune celular del huésped.
La enfermedad es altamente transmisible por aerosoles.
El paciente presenta los primeros signos clínicos (tos en los perros) entre 3 y 10 días posteriores a la infección, y puede persistir durante 3 o 6 semanas.La Bordetella bronchiseptica puede producir enfermedades respiratorias en 15 especies animales incluyendo al hombre, siendo, por lo tanto, la Bordetellosis una zoonosis. La mayoría de los casos de enfermedad en humanos se asocia a un historial de tratamientos en enfermedades de inmunosupresión.
Tos de las perreras - Parainfluenza:
Es una infección producida por un virus que induce la presencia de tos seca en los perros no productiva, con eventual presentación de rinitis, descarga nasal y ligera hipertermia. El curso de la enfermedad es autolimitante y dura un promedio de 3 semanas. La infección concomitante con otros virus o bacterias potencializan la severidad de los signos clínico y su duración.
Tos de las perreras - Adenovirus tipo 2:Los perros infectados con adenovirus tipo 2 manifiestan tonsilitis, laringitis, y faringitis. El periodo de incubación es de 8 a 9 días y su transmisión es extremadamente rápida a través de pacientes susceptibles. En infecciones complicadas, los animales manifiestan congestión pulmonar y neumonía que se presenta regularmente por la infección secundaria de Bordetella bronchiseptica.
Otros agentes contaminantes que producen tos en los perros: Micoplasma, spp, Herpes virus (que también produce cuadros respiratorios menos severos). Factores ambientales como productos de limpieza con base en formol, cambios bruscos de temperatura, que predispondrían a episodios de tos. Existen muchos agentes secundarios de contaminación como, E. coli, Klebsiella spp, Pseudomonas spp, etc.
Prevención de la tos en los perros: Se recomienda inmunizar a los cachorros a través de vacunas intranasales a partir de la 8a semana de edad y revacunación anual a todos los adultos.. Al utilizar esta vacuna Intranasal se estará inmunizando con los principales agentes que se involucran en esta enfermedad, siendo capaz de inducir secreción importante de IgA, inmunoglobulina responsable de una protección local en las mucosas. Esta protección se establece entre las 48, o hasta 72 horas posteriores a la instilación de una dosis única. Las vacunas parenterales (inyectables) disponibles en el mercado, inducen principalmente la producción de anticuerpos sistémicos de tipo IgG e IgM los cuales no representan un papel importante en la protección de las mucosas. Estas vacunas requieren de una dosis refuerzo administrada con un intervalo de 15 a 21 días para que se establezca una secreción poco significativa de IgA (de 10 a 15 días, posteriores a la segunda aplicación) cuando se compara con las vacunas intranasales. Cuando los animales inmunizados por desafío natural, ( a través de la aspiración del agente etiológico de la enfermedad), se recuperan rápidamente habiendo sido inmunizados de forma artificial con Bordetella bronchiseptica. Esto demuestra la importancia de la inmunidad local en la protección del tracto respiratorio. La vacuna viva atenuada de uso Intranasal con traqueobronquitis es extremadamente segura y efectiva, aunque puede producir cierta reacción local en animales sanos. En animales débiles o inmunocomprometidos, se podrán presentar cuadros de rinitis o de tos (de rápida recuperación). Por lo tanto se sugiere la aplicación de vacunas vivas atenuadas intranasalmente en animales sanos en un periodo de 3 a 4 días previos al posible desafío natural. De esta manera, el organismo alcanzará a producir los anticuerpos locales necesarios para la protección del paciente durante el periodo de un año.
PARÁSITOS
Son organismos complejos que teniendo las estructuras suficientes para mantenerse a sí mismos, se han adaptado a la vida dependiente de otros organismos aprovechándose de ellos y produciéndoles daños o secuelas. La persistencia de un parásito en la población canina depende mayormente de factores tales como clima, medio ambiente y cer anillo alcanza su gravidez se desprende del parásito y sale al exterior con las heces del huésped rompiéndose y diseminando huevos por todas las zonas donde aquellas alcanzan, contaminando el agua y las hierbas que comen los animales o las verduras que ingiere el hombre. Después de defecar, parte quedan en los bordes del ano y el perro al lamerse los distribuye por su pelo. En ambiente seco los huevos pueden mantenerse vivos de 15 días a varios meses. En agua pueden sobrevivir de 150-300 días.
Cuando el huevo es ingerido por una oveja, cabra, vaca, cerdo u otro herbívoro, se rompe y una lava surge de él, atravesando la pared intestinal y distribuyéndose a través de la sangre por el organismo del segundo huésped deteniéndose en algunos de sus órganos donde se desarrolla como un quiste, que puede llegar a tener unos 10 cm. de diámetro. Cuando el animal es sacrificado, las vísceras con quistes son consideradas no aptas para el consumo humano y deben ser destruidas. No obstante, en muchos casos, en sacrificios clandestinos (sin inspección veterinaria) las vísceras con quistes, al no aprovecharlas, son arrojadas a los perros, con lo que el ciclo se cierra. Esto no ocurre cuando el sacrificio de ganado se hace en mataderos, ya que el conocimiento del significado de los quistes hace que se detecte la enfermedad y se proceda en consecuencia. Ahora bien, cuando los animales se sacrifican por pastores o matarifes sin los adecuados conocimientos y sin vigilancia veterinaria, se corre el riesgo de que la larva de la tenia equinococo llegue al huésped adecuado, el perro, y continúe su evolución.
Al penetrar en el aparato digestivo del perro o de otro huésped adecuado, chacal, lobo, etc., las larvas contenidas en el quiste, se liberan y se transforman en tenias adultas que se adhieren a las paredes del intestino, madurando después y produciendo huevos. Se cierra así el ciclo vital de este parásito.
Recordemos que tanto con el animal vivo como muerto, podemos contagiarnos los humanos y también otros animales, teniendo consecuencias muy graves.
.¿Cuáles son los síntomas clínicos más comunes?
El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y las patas en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, éste se complica observando síntomas relacionados con insuficiencia renal en muchos casos
¿Dónde se encuentra la leishmaniosis canina en el mundo?
Entre otros lugares geográficos, aparece principalmente en muchos países de América Latina y en todos los países de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.
¿Dónde se encuentra la leishmaniosis en España?
En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.
¿Cuál es la época de riesgo?
La temporada de mosquitos comienza con el calor, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. Los mosquitos permanecen durante el invierno en estado de larvas cuaternarias. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año
.¿Mi perro se puede morir a causa de la enfermedad?
La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de perros afectados por ella y que no reciban tratamiento y vigilancia posterior.
¿Cuál es el riesgo de que mi perro contraiga la enfermedad?
Si su perro no recibe protección alguna, el riesgo varia de un 3% a 18%. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece más en zonas rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.Preguntas sobre el parásito
¿Qué tipos de leishmania existen?
Se diferencian varias especies distintas entre sí del género Leishmania, Leishmania tropica, major, infantum. Dentro de cada especie se definen distintos tipos ("zimodemas"), los cuales muestran mínimas diferencias entre sí.
¿Qué tipos de leishmania existen en España?
En España solamente existe la Leishmania infantum.
¿Cuál es el ciclo de vida del parásito?
En el perro, el parásito vive en un tipo especial de leucocitos (macrófagos) de la sangre, piel y órganos internos, además se encuentra en médula ósea, articulaciones e incluso en el Sistema Nervioso Central.
Cuando un mosquito (flebotomo) pica a un perro infectado, toma parásitos (leishmania) de la sangre de su piel. Dentro del estómago del mosquito, las células infectadas se rompen y los parásitos, que se liberan, cambian su forma y se vuelven alargados. Estas formas alargadas flotan en el contenido estomacal y se adhieren a la pared intestinal.
Se reproducen mediante la división binaria y, en unos pocos días, el estómago del mosquito está repleto de parásitos. Cuando la hembra vuelve a picar, los parásitos se depositan en la sangre de su piel del perro. Aparece una minúscula lesión dérmica (denominada chancro de inoculación) en el punto de picadura, habitualmente en la nariz o la oreja. Ahí, el parásito coloniza los macrófagos y sufre un cambio morfológico a su forma original redondeada. A medida que el chancro desaparece lentamente, los parásitos se dispersan por la sangre a otros órganos internos.Preguntas sobre la vía de transmisión
¿Cómo se transmite la leishmaniosis?
La leishmaniosis se transmite únicamente a través de un mosquito llamado flebotomo
.¿Todos los flebotomos transmiten la leishmaniosis?
En España, se definen más de una decena de especies de flebotomos entre las cuales solo dos son transmisoras eficaces de la leishmaniosis (P. perniciosus y P. ariasi). Solamente las hembras de estos flebotomos transmiten la leishmaniosis
.¿Porqué solamente la hembra transmite la leishmaniosis?
Ambos sexos se alimentan de azúcares de la savia de las plantas o del néctar de los áfidos, pero solamente las hembras se alimentan de sangre. La hembra necesita sangre para producir huevos. Alrededor de una semana después de alimentarse de sangre, las hembras ponen aproximadamente 100 huevos en el suelo húmedo rico en materia orgánica.¿La hembra pasa la infestación a su progenie?No, cada flebotomo nace libre de Leishmania.
¿Cuántas veces tiene que picar la hembra para poder transmitir la leishmaniosis?
Para poder transmitir la leishmaniosis una hembra de flebotomo tiene que picar antes un animal infectado (así se infecta ella) y después un perro sano. Cuando la hembra pica por segunda vez, los parásitos se depositan en la piel del perro y infectan el perro.
¿El flebotomo es realmente la única forma de transmisión?
En perros es la única forma de transmisión conocido. En humanos se ha descrito casos de transmisión por agujas infectadas (transmisión de sangre a sangre directa).Preguntas sobre el flebotomo
¿Cómo puedo reconocer a un mosquito flebotomo?
Los flebotomos son insectos de tamaño pequeño, con pilosidades y dos alas (2,5-3 mm de largo) que, a diferencia de las demás especies de mosquitos, no emiten un sonido de zumbido al volar. El color va desde pajizo claro a marrón oscuro. Cuando se disponen a picar, saltan con las alas erguidas sobre el cuerpo del animal. También pican a los humanos de la misma forma. Algunas personas sensibilizadas a las picaduras presentan una reacción fuerte de prurito
.¿Cuál es su hábitat?
Los mosquitos no pueden verse durante el día porque permanecen en grietas, oquedades y hendiduras. Los mosquitos que transmiten la leishmaniosis canina no viven en las playas pero son más abundantes en áreas rurales o lugares con árboles en las ciudades, como jardines y parques.
¿Cuál es el ciclo de vida del flebotomo?
Las larvas eclosionan de los huevos una semana después de la puesta. Hay cuatro estadios larvarios antes de que la pupa o crisálida se forme. Los adultos maduran 10 días después. El ciclo completo desde huevo a adulto dura aproximadamente 2 meses.
¿Cuantas veces una hembra necesita picar?
Una hembra pica normalmente 3-4 veces antes de morirse. Una hembra infectada puede contagiar hasta 2-3 perros.
¿En qué momento del día pica el flebotomo?
El ciclo de actividad de los mosquitos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Los mosquitos del área mediterránea prefieren las noches cálidas (no menos de 16°C) y, debido a su tamaño pequeño, no pueden volar con vientos fuertes (más de 1 m/segundo). Sin embargo, pueden viajar a largas distancias (hasta 2 km).
¿El flebotomo también entra en casa?
Mayoritariamente, pican más en el exterior, aunque también se ven frecuentemente en el interior de las casas. Buscan el alimento de sangre gracias al olor del animal que les llega a través de las corrientes de aire. Entonces vuelan en contra de dichas corrientes para asentarse y picar.Preguntas sobre el diagnostico de la enfermedad
¿Qué debe hacer si pienso que mi perro tiene la enfermedad?
Visite a su veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de su perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.
¿Cuál es el período de incubación de la enfermedad?
El período de incubación puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.
¿Qué metodos de diagnóstico existen?
Básicamente se utilizan técnicas que nos permitan detectar el parásito (parasitológicas) o bien la respuesta defensiva del enfermo frente a éste. Cuando se tienen sospechas de que un animal padece leishmaniosis se utilizan varias pruebas al mismo tiempo a fin de asegurar el diagnóstico, entre ellas podemos citar la toma de muestras de la médula ósea o ganglio linfático a fin de visualizar el parásito, pruebas serológicas (IFI o ELISA) para controlar el grado de respuesta inmunitaria que el animal presenta y proteinograma.
En zonas endémicas de leishmaniosis canina, los perros, de forma rutinaria, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio
¿Qué fiables son los test de diagnóstico?
Utilizados de forma conjunta la fiabilidad es casi total
.¿Cuán a menudo tengo que diagnosticar a mi perro?
Debe de llevar su perro al veterinario al menos una vez al año. De esta forma se está a tiempo para un tratamiento de control de síntomas y el riesgo de muerte es mucho menor.Preguntas sobre el tratamiento de la enfermedad
¿Pueden tratar a mi perro?
Sí. Si observa los síntomas clínicos, lleve su perro a la clínica veterinaria para realizar una prueba serológica si sospecha que ha sido infestado. El tratamiento tendrá más éxito si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.
¿Los tratamientos pueden curar a mi perro?
No, el tratamiento solamente suprime los síntomas y no impedirá que su perro tenga una recaída posterior
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
Aunque un tratamiento puede durar varias semanas, el parásito permanece en el perro. Hasta el final de la vida del perro, periódicamente los síntomas pueden volver a aparecer y se tiene que repetir el tratamiento
¿Qué tipos de tratamiento existen?
Los fármacos utilizados son compuestos antimoniales. Se aplican mediante inyección y el tratamiento puede durar varias semanas. Algunos veterinarios también recetan alopurinol por vía oral
¿Cuál es la posibilidad de recaída?
Muy variable y difícil de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebotomos, del control veterinario que se practique, etc
¿Se controla la leishmaniosis mejor si se diagnostica la enfermedad antes?
Cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.
¿Qué hago si los síntomas vuelven a aparecer?
Acuda inmediatamente a su veterinario para controlar a su mascotaPreguntas sobre la prevención de la enfermedad
¿Puedo vacunar a mi perro contra la leishmaniosis?
No. Todavía no existen vacunas que protejan frente la leishmaniosis.
¿Cuando podemos esperar una vacuna comercial?
Hay varios grupos de científicos trabajando en una vacuna. Hoy en día no se ha podido encontrar ningun antígeno suficientemente potente para crear una vacuna eficaz. Los científicos calculan que tendremos que esperar como mínimo 5 años para tener disponible una vacuna comercial eficaz.
¿Hay otros productos que protejan a mi perro?
Hasta que no se desarrolle la vacuna, solamente la prevención puede evitar esta grave enfermedad. Hay productos disponibles en spray en pipeta que dan una cierta protección contra la picadura del flebotomo. El último avance tecnológico es un collar con una eficacia demostrado del 95% frente a las picaduras de flebotomos (Scalibor® collar, disponible en su clínica veterinaria).
¿Cómo protegen estos productos a mi perro?
El modo de acción de estos productos principalmente es un efecto repelente frente a la picadura del transmisor (flebotomo) del parásito (Leishmania). Un mosquito que no pica, no transmite la leishmaniosis.
¿Cuáles son las pruebas que demuestran que estos productos realmente funcionan?
De los productos disponibles en el mercado, solamente se dispone de datos estadísticamente significativos del collar llamado Scalibor®. Se han publicado numerosas pruebas científicas realizadas en países como España, Francia, Italia, Irán y Brasil hechas con miles de perros que demuestran que actualmente es el mejor producto disponible para evitar la picadura del flebotomo
¿Puedo proteger mi perro 100% contra la picadura del flebotomo?
Ningún producto puede ofrecer una protección 100%. Lo mejor que se ha logrado es una protección de 95%.
¿Si ningún flebotomo pica a mi perro, es 100% seguro que no se infecta?
Como el único transmisor de la leishmaniosis es el flebotomo, podemos estar seguros que si ningún flebotomo infecta a su perro es imposible que enferme.
¿Qué opinan los científicos sobre los productos comerciales?
En el 2º congreso internacional de leishmaniosis canina que se celebró en Sevilla en febrero del año 2002 se concluyó que el único producto con una protección demostrada es un collar impregnado de deltametrina (Scalibor®). En este congreso se presentaron 4 estudios hechos por diferentes investigadores que llegaron a la misma conclusión
¿Qué más puedo hacer para evitar la picadura?
Mantenga a su perro dentro de la casa desde el atardecer al amanecer entre los meses de mayo y octubre. Utilización de mosquiteras en la zona de descanso de su mascota si ésta ha de dormir en exterior.Preguntas sobre el riesgo para humanos
¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en el mundo?
Difícil de precisar, se estima que existen 2 millones de nuevos casos cada año.
¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en España?
Se estima que en los últimos años existen 700 nuevos casos cada año. Todos ellos están relacionados con pacientes de SIDA, enfermos inmunodeprimidos y pacientes sometidos a trasplante que reciben medicación para evitar el rechazo
¿Qué son los tipos de leishmaniosis más común en humanos?
Los mismos que afectan al perro. En nuestro país Leishmania infantum
¿Puedo contraer la enfermedad si recibo la picadura de un mosquito infestado?
Es prácticamente imposible que una persona sana pueda desarrollar los síntomas de enfermedad. Nuestra respuesta defensiva frente a la infección es muy intensa y eficaz, siendo capaz de impedir la expresión de los síntomas. En zonas endémicas un alto porcentaje de la población ha tenido contacto con Leishmania alguna vez, siendo el número de casos clínicos casi nulo. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta en caso de que la persona sufra SIDA o alguna inmunodeficiencia grave.
En caso de síntomas, la respuesta al tratamiento es muy buena
¿Mis hijos tiene mayor riesgo de contagio?
Sólo en caso de que el niño infectado sufra alguna enfermedad o deficiencia de su sistema defensivo, también llamado inmunitario
¿Hay más riesgo de contagio teniendo un perro en casa?
No existen estudios al respecto, pero la lógica nos lleva a pensar que el riesgo de sufrir la infección no aumenta en presencia de alguna mascota en casa, aunque ésta padezca la enfermedad. En zonas endémicas de Leishmaniosis el número de flebotomos que circulan es muy elevado, pudiendo recibir picaduras en cualquier lugar.
¿Tengo que tomar precauciones especiales para evitar la enfermedad?
No, de hecho aunque recibamos alguna picadura infectiva, nuestra respuesta defensiva evitará el desarrollo de síntomas, exceptuando como anteriormente comentaba aquellas personas que padezcan alguna enfermedad o deficiencia en su sistema defensivo.
La filariosis es una enfermedad parasitaria, producida por la un nematodo, Dirofilaria inmitis, que como muchas enfermedades parasitarias, depende para su evolución del estado del sistema inmunológico del individuo, y afecta a perros, gatos y otros animales. (Rawling, C.A.; JacksonR.F.; Knight, D.H.) En nuestra zona de influencia, tenemos zonas endémicas donde el 90% de los perros sin prevenir llegan a padecer la filariosis, pero existe un pequeño porcentaje, que viviendo en las mismas condiciones no sufren la enfermedad, o la sufren a edades avanzadas, o teniendo la enfermedad, esta es asintomática y mueren de viejos, incluso sin filaria adulta en el corazón. En el gato, esta enfermedad se comporta de forma diferente, es como si fuese un huésped coyuntural, son normalmente muy resistentes a la enfermedad y cuando se infestan, suele ser fatal, a no ser que la infestación sea de uno o dos parásitos adultos.(McCall, J.W.) Todo esto nos hace pensar, junto con el hallazgo de anticuerpos en muchos animales, sin padecer la enfermedad, que el sistema inmunológico de cada individuo es determinante en el desarrollo de esta enfermedad y en su pronostico. En este articulo vamos a hablar solamente de la actuación del veterinario, en casos concretos y como se puede asegurar el diagnostico.
La filariosis se va extendiendo progresivamente a todas las regiones del mundo, junto con la expansión de sus vectores, los mosquitos.
Debido a esta expansión, a que su infestación depende de condiciones individuales, a que existen diferentes estadíos de la enfermedad, desde leve hasta muy grave (Vezzoni, A), y síndrome vena cava (Atwell, R.B.; Andrés, F.), porque es una enfermedad muy limitante o mortal y, a que el tratamiento no es inocuo,(Di Sacco, B.) deberíamos saber con exactitud, si el animal sufre la enfermedad y en que estadío está.
En este pequeño estudio, basado en la experiencia, pretendemos no complicar el diagnostico, sino ajustarlo a la realidad existente y sobre todo hacer pensar al veterinario, que la seguridad, haciendo una sola prueba no existe y que hay que hacer otras pruebas complementarias, teniendo muy en cuenta la anamnesis y la historia clínica para poder realizar un buen pronostico y tratamiento.
SÍNDROME VENAS CAVAS
Comenzaremos con el diagnostico de la forma mas grave de la filariosis: el Síndrome De las Venas Cavas o S.V.C.
El S.V.C., simplemente, es un problema físico, por dificultad en el paso de la sangre de las venas cavas al corazón, debido a la existencia de un gran número de filarias adultas en las cavas, en la aurícula derecha, en la válvula tricúspide o ventrículo derecho, y nos produce todos los síntomas de un taponamiento cardiaco. Estos síntomas se han podido reproducir por la introducción de unos filamentos sintéticos en estas zonas. (Kitagawa, H.; SawyerT.K.)
La evolución es fatal y deberíamos llegar rápidamente a un diagnostico eficaz, para así instaurar el tratamiento quirúrgico, lo antes posible (Andres, F.; Jackson, R.F.; Ishihara, K.), porque sino se realiza cualquiera de las técnicas recomendadas, la muerte se producirá en 12-24 horas.(Howard, P.E.)
El paciente nos llega a la consulta con una anamnesis de empeoramiento repentino, decaimiento, no quiere moverse y si se mueve se agota rápidamente, desmayos o ataques.
A la exploración física encontramos murmullo sistólico, disnea, mucosas pálidas o ictéricas, pulso yugular e ingurgitación de la yugular, a veces, hematuria o problemas de coagulación (c.i.d)(Kociba, C.)
Este cuadro, completado por una buena anamnesis, sobre si está expuesto a mosquitos, si está en una zona endémica, nos hace sospechar de filariosis y de S.V.C.
El diagnostico diferencial lo realizaremos por medio de una eco-cardiografía, que nos confirme las filarias adultas en cavas, aurícula o ventrículo derecho. Si no disponemos de ecocardio, deberíamos tomar una muestra de sangre y orina y comprobar que existen microfilarias y/o que la prueba de antígeno de filaria es positivo y además tendriamos hemoglobinemia, (Kitagawa.H)hemoglobinuria, (Ishjhara, K.) proteinuria y leves alteraciones hepáticas e incremento de la presión central. A veces este cuadro viene acompañado por bilirrubinemia y bilirrubinuria.(Atkins, C.E.)
El tratamiento como hemos indicado antes, debe ser quirúrgico y debe tratarse como una cirugía de urgencia.
OTRAS FORMAS DE FILARIOSIS CARDIACA.
Las demás formas de filariosis cardiacas, las podemos dividir en tres grados; grado I, Grado II, y Grado III, según Vezzoni, A. Cuando nos encontramos con un caso de posible dirofilariosis, es mas importante un diagnostico exacto, es decir seguridad del diagnostico y en que grado de la enfermedad estamos, (Vezzoni, A), que la rapidez en el diagnostico, ya que un perro con filariosis cardiaca, puede estar estable durante varios años, aunque repentinamente pueda entrar en trombo-embolismo pulmonar o S.V.C.
¿Qué pruebas diagnosticas debemos emplear y cuando?. Esta es una pregunta importante que debemos de tener claro cuando nos enfrentamos a esta enfermedad, ya que, puede ser asintomática, es de lenta evolución, la complicación es repentina y además el diagnostico debe ser precoz, para conseguir una curación total y no dejar secuelas circulatorias o cardiacas.(Smith, R.D.)
Las pruebas que utilizamos son: Prueba de anticuerpos en gatos Prueba de antígenos en perros y gatos Prueba de Knott, gota pendiente, extensión o filtrado. Prueba de fosfatasa ácida. Eco-cardiografía También existen pruebas de anticuerpos de microfilarias, pero no las utilizamos en la practica. Nosotros realizamos pruebas diagnosticas de filariosis siempre que: 1.- Iniciamos una prevención de filariosis 2.- Continuamos con una prevención de forma anual. 3.- Reiniciamos una prevención después de una interrupción de mas de 6 meses. 4.- Tengamos perros sintomáticos. 5.- Tengamos perros asintomático que viven en zonas endémicas y que no reciben prevención. 6.- Iniciamos un tratamiento adulticida 7.- Tengamos que comprobar la eficacia de un tratamiento 8.- Otros casos específicos. Previamente debemos de tener en cuenta varias hechos que han afectado a la prevención, diagnostico y tratamiento de la Filaria en el mundo y especialmente en España. 1º. - Descubrimiento de la ivermectina, melbemicina, moxidectina y selamectina como preventivos de la filariosis canina y felina.(lok, J.B.) La ivermectina, a dosis de 6-12mcg/Kg que actúa contra L4 (prevención) y que al cabo de 8 meses o más puede se microfilaricida. La melbemicina que a dosis de 0.5 mg/Kg es también microfilaricida, la selamectina, también a dosis de 6 mg/Kg , es microfilaricida, lo cual complica el diagnostico. 2° El mal uso de la ivermectina, en inyecciones subcutáneas y a dosis superiores a las de prevención, es microfilaricida y nos enmascara y dificulta el diagnostico, (además nos puede producir muerte repentina),o el uso de ivermectina como microfilaricida a 5Omcg/Kg. 3° Aparición de pruebas de diagnóstico serológico (antígenos) de gran sensibilidad y muy alta especificidad. Así como las pruebas de anticuerpos tanto de filarias adultas como de microfilarias, especialmente en gatos.
CITE (Idexx) Especificidad 100%.
DIROCHECK (Symbiotics Corporation) Sensibilidad 85%
VETRED (Rhône Merieux) Especificidad 97% Sensibilidad 96% SOLO STEP CH (Heska) Especificidad 99% Sensibilidad 95%
SOLO STEP FH (Heska) Especificidad 99% Sensibilidad 95%
Estas novedades han demostrado que las pruebas de diagnostico basados en microfilarias (knott, filtro, etc) dan grandes fallos diagnósticos(filariosis ocultas) y han disminuido los falsos positivos debido a reacciones de antígeno cruzados (otras parasitosis). Por todo ello, hablaremos de las siguientes pautas de actuación.(Courtney, C.H.; American Heartworm Socity 1999) Siempre es conveniente una buena anamnesis e historia clínica
TESTAJE DE PERROS, QUE NUNCA HAN RECIBIDO PROFILAXIS Y SE QUIERE INICIAR ESTA.
Estos pueden ser cachorros de menos de 6 meses y cachorros de mas de 6 meses, perros adoptados, perros de perreras, etc. , y perros que no sabemos con seguridad si han recibido profilaxis. Así: Cachorros próximos a 6 meses realizar siempre microfilaria, en casos excepcionales prueba de antígeno, ya que pueden ser microfilaria negativo, debido a infección oculta (muy raro), o microfilaria positiva (vía placentaria). Esto nos produciría falsos negativos o falsos positivos. Las pruebas de antígenos nos pueden confirmar ambos casos, si bien hay un pequeño % de 0.5-1% donde existe microfilaria positivo y pruebas de antígenos negativo, que no es debido a vía placentaria sino a que existe un número muy pequeño de adultos (posiblemente una pareja) donde la sensibilidad de la prueba no llega y es negativo ( o los adultos son jóvenes y la detección por todas las pruebas es difícil), únicamente con las pruebas de anticuerpo de Heska, podemos detectar reacción inmunológica a la existencia de parásitos adultos, pero como cualquier presencia de anticuerpos, esto no nos confirma que el animal esté padeciendo la enfermedad. Las pruebas se comportan mucho mejor en áreas endémicas, que en áreas de baja incidencia, donde la sensibilidad disminuye y la seguridad de estas pruebas es inferior a la usual. Si está el cachorro en zona endémica es necesario pruebas de antígenos en 6 meses Perros de mas de 6 meses, siempre hay que realizar microfilaria y antígenos. La microfilaria positiva y antígeno negativo es rara, puede deberse a microfilaria par vía placentaria o debido a otras microfilarias que no sean D. immitis o bien a un tratamiento adulticida no seguido de tratamiento microfilaricida en un periodo mayor de 6 meses, o bien a que los adultos en perros viejos han muerto hace mas de 3 meses, sin tratamiento.
TESTAJE DE PERROS ADUL TOS QUE HAN RECIBIDO ALGUN PROFILACTICO Y SE QUIERE CONTINUAR:
1 - Con DIETHYLCARBAMIZINA. Realizar siempre pruebas de concentración de microfilaria, la prueba de antígeno es optativo. Puede ocurrir que la prueba de antígeno sea negativo y microfilarias positivo. En todos los casos de microfilaria positiva no debería administrarse DEC. Este caso no se presenta en España.
2 -Con MACROLIDOS (IVERMECTINA, MELBAMICINAS O SELAMECTINAS) Si anteriormente han usado durante largo tiempo macrolidos, los perros llegan a ser amicrofilaremicos, pero vuelven a tener microfilarias al suspender durante algún tiempo el tratamiento. Por lo tanto la microfilaria no es importante si es negativa. Si es positiva hay que descartar otras posibilidades como hemos visto anteriormente, luego es necesario prueba de antígenos anualmente. Si existe microfilaria positiva (poca cantidad) y se suministra ivermectina es raro encontrar reacciones adversas, no así con melbemicina, que si puede presentar alguna reacción. Si anteriormente han uti1izado DEC y existiese filariosis, puede encontrarse microfi1aria positiva, par lo cual habría que asegurar con pruebas de antígenos si existe filaria adulta o no, para iniciar adulticida o microfi1aricida, y si es microfi1aria negativo, se debe iniciar inmediatamente la profilaxis y realizar la prueba de antígeno en ese momento o seis meses mas tarde.
PERROS QUE HAN INTERRUMPIDO LA PROFILAXIS Y QUIEREN CONTINUAR CON ELLA.
1.- lnterrupción menor de 6 meses 1 a.- Perros bien testados anualmente. Se continua con macrolidos y se espera a su control anual. Si se va a dar DEC es necesario pruebas de microfilarias. 1 b.- Perros no testados anualmente o mal testados es necesario pruebas de microfilaria y antígeno y repetir a los 6 meses por si en el periodo sin profiláctico han tenido infestaci6n. Siempre hay que advertir al propietario que hasta que no se hayan realizado dos pruebas comp1etos corre1ativos con intervalos mayores de 8 meses, no se sabe con seguridad si esta libre de filariosis, ya que las pruebas miden antígeno de adultos circulante en sangre, por lo tanto desde la infestación deben de pasar entre 6 y 8 meses(producción de adultos) para poder detectarlo. En climas fríos se pueden organizar dentro del periodo de menor actividad de la clínica, los controles de filariosis. Siempre que vayan a dar DEC es necesario pruebas de concentración para microfilarias.
2.- Interrupción mayor de 6 meses. En todos los casos se realizan inmediatamente un control de microfilaria y pruebas de antígenos.
PERROS SINTOMATICOS PARA INICIAR ADULTICIDA O PROFILAXIS La primera prueba sería de microfilarias y si este es positivo, habría que diferenciar la microfi1aria, bien par la técnica de knott o fosfatasa ácida Si es D. immitis habría que saber si existen adultos, lo cual es siempre cierto a excepci6n de un tratamiento adulticida sin microfilaricida en un periodo entre 1-2 años y sin test de antígenos previo. Personalmente en casos dudosos realizo prueba de antígeno y si da positivo es filariosis. Si da negativo no es seguro que no lo sea. Ver casos especiales. En estos casos de perros sintomáticos con filariosis aparentemente negativa es necesario otras pruebas como radiografías torácicas y eco-cardiografías.
PERROS CON FILARIA POSITIVA, ESTIMACIÓN DEL N° DE PARASITOS Es posible con el test cite-semiquant o mediante diluci6n de sueros con otras pruebas de antígenos, observando a que dilución se hacen negativos Por media de eco-cardiografía observando el n° de puntos brillantes en arterias pulmonares En los casos de infestaci6n masiva es frecuente el trombo-embolismo postadulticida por lo cual habrá que controlar estrictamente al perro(hospitalización) o bien hacer variaciones en el tratamiento convencional.
PERROS ASINTOMATICOS EN ZONAS ENDEMICAS 0 PROCEDENTES DE ZONAS ENDÉMICAS Es necesario siempre hacer pruebas de microfilarias y dependiendo de su resultado continuar como en perros sintomáticos Iniciar inmediatamente la profilaxis Es aconsejable repetir los pruebas en 6 meses para confirmar que no existe filariosis
PERROS ASINTOMATICOS, SIN PROFILAXIS,